4 de julio de 2005

Sospechosos habituales: El puzzle del archivillano




Sospechosos habituales es una de esas películas con sorpresa final, como El sexto sentido o El planeta de los simios, por lo que aviso de que es conveniente haber visto la película antes leer este artículo. El caso es que ese giro es muy disfrutable la primera vez que lo acabas de ver, pero el filme no aguantaría un segundo visionado, que lo aguanta, si su único mérito fuera esa pirueta argumental en el último momento donde se aclara la verdadera identidad del villano de la función.

Y es que el protagonista de Sospechosos habituales es un villano, un malo que se sale con la suya y vence a los buenos, riéndose de ellos en su cara. No es un villano cualquiera éste del que hablamos: un gangster, un mafioso, un padrino. Es algo más grande, algo que supera los estrechos márgenes del thriller negro policiaco en el que aparentemente se inscribe la película. Es un verdadero maestro del crimen que domina todos los aspectos en los que se mueve, alguien con tanto poder que hace derretirse de miedo a todo hampón que osa enfrentársele, un archivillano al nivel de Moriarty o Fu-Manchú. Su nombre: Keyser Soze.

Hasta bien entrada la película no oímos por primera vez este enigmático nombre, que sale de la boca de una asustado húngaro que está convaleciente de graves quemaduras en un hospital de Los Ángeles, después de ser uno de los dos únicos supervivientes en la explosión de un barco argentino en los muelles de San Pedro. Parece enrevesado, y lo es. Tantos elementos raros y aparentemente incompatibles confluyen en ese muelle que cuando escuchamos ese extraño nombre el misterio es total. El húngaro parece referirse más al hombre del saco que a una persona de carne y hueso cuando habla de él al policía local encargado de la investigación. Y es que los policías, en un principio, no toman en serio esta historia de Keyser Soze porque más bien parece una leyenda urbana o un cuento de terror nocturno para meter miedo a los niños.

Anteriormente en el filme, otro policía, el agente Kujan de inmigración, ha llegado de Nueva York para llevar la investigación de este suceso, y sus motivos no son nada enigmáticos, simplemente sigue la pista de un ex policía corrupto que ha desaparecido y se ha dado por muerto. El otro superviviente de la explosión (antes de que más adelante conozcamos al húngaro) es un tullido maleante llamado Roger ‘Verbal’ Kint. Kujan inicia un incisivo interrogatorio a Verbal para intentar sonsacarle información del paradero del ex policía corrupto al que busca. Así pues, empieza el relato de Verbal sobre lo que ocurrió la noche anterior en el muelle, relato que se nos muestra en imágenes cuando en realidad es un relato oral, un cuento. Y resulta ser un cuento en más de un sentido, porque al final los espectadores evidenciamos que eso que hemos visto es mentira, una impostura que nos hemos tragado al igual que el policía.

Esta propuesta ‘tramposa’ ha originado polémica a la hora de criticar la película, pero creo que es congruente con la forma y el fondo de la obra, por lo que no tengo ningún problema en aceptar la impostura. Keyser engaña a todo el mundo, incluso a nosotros, y construye un puzzle muy ingenioso para conseguir lo que quiere: venganza, dinero y poder; al mismo tiempo que se ríe en la misma cara de sus adversarios al otro lado de la ley. Es una jugada maestra pero que, mirada desde el lado más racional, no es nada razonable. Su enrevesado juego es peligroso y logísticamente poco probable, pero él es una mente brillante, y nos creemos que pueda hacerlo porque es Keyser Soze, un mito del mal, un demonio de larga melena que tiene la voluntad necesaria para conseguir cualquier cosa que se proponga.


Ese tono fantasioso y fabulador queda subrayado también en toda la biografía de Keyser, (ese flashback de la melena al viento entre las llamas es una joya del mejor cine de terror), su origen turco alemán y su lucha contra un clan húngaro, una referencia a la Europa del este nada baladí a mi entender, ya que en la tradición europea, muchos cuentos fantásticos y leyendas mitológicas han tenido en esa parte del continente una fuente muy activa (vampiros, hombres lobos, inventores locos…), no se si esta fama es debida a que era un territorio inhóspito o porque, según nos ha enseñado la Historia, el miedo viene del Este en un nebuloso recuerdo de invasiones pretéritas que todavía forman parte del inconsciente de Occidente (recordemos que Fu-Manchú es chino)

La dualidad entre el realismo de la investigación policial y de las andanzas de los cinco sospechoso habituales, enfrentado al tono legendario, casi fantástico, que impregna la historia de Keyser Soze, es uno de los aciertos que Bryan Singer, director del filme, consigue transmitirnos a partir de un excepcional guión de Christopher McQuarrie.
Hay que destacar también la buenísima banda sonora de John Ottman, colaborador habitual de Singer, que acompaña las imágenes del filme con un 'score' evocador y misterioso.

La parte meramente policiaca y gansteril tiene un tono en la onda de las películas de Quentin Tarantino, en especial Reservoir Dogs, con tipos duros de los bajos fondos que actúan ayudándose de la violencia para intentar salir del embrollo en el que se encuentran. Pero los cinco sospechosos habituales, todos ellos excelentes actores por cierto, son meras marionetas que van cayendo cuando a Keyser se le antoja ir cortando los hilos.

En definitiva, que Keyser Soze se sale con la suya, se carga a sus enemigos, al chivato que lo iba a delatar y se lleva 91 millones de dólares, endilgándole el muerto al ex policía corrupto que parecía estar detrás de todo este asunto. Pero, siempre hay un pero, nadie es perfecto, y el plan maestro ha tenido un pequeño fallo, ha sobrevivido alguien que puede identificar a keyser, por lo que el final no es totalmente triunfal para el villano, la historia no se cierra del todo y continúa en Off. (hay rumores recientes sobre el posible rodaje de una segunda parte; tiemblo de pensar lo que puede salir de ahí si Christopher McQuarrie y Bryan Singer no están al frente del proyecto).

En definitiva, un film excepcional que ha marcado a toda una generación de jóvenes espectadores que cuando vieron la película en 1995 conectaron con este cuento mítico-policiaco, cuyo mayor mérito fue conjugar el bagaje de la tradición oral cuentística (transmitido posteriormente a la cultura popular contemporánea a través de los folletines, los comics y las series de televisión) con el relato policiaco moderno de tono realista y urbano, una mezcla de géneros que descolocó a muchos que siguen militando en la observancia rígida de unas reglas genéricas, pero que a mí me fascinó. Pues eso, que felices sueños esta noche y no seáis malos, porque si no Keyser Soze vendrá y os llevará en un saco.


Edición en DVD

Sospechosos habituales no ha tenido una buena edición en España hasta la fecha, ya que la sacada por Filmax solo contiene un DVD sin imagen anamórfica y con escasos extras en comparación con las ediciones de otras zonas. La resolución de imagen es decente en las escenas diurnas, pero la mayor parte de la película está ambientada a oscuras y en esos momentos se nota un bajón de calidad. En definitiva, que Sospechosos habituales merecería haber sido mejor tratada en DVD en nuestro país, sobre todo teniendo en cuenta las ediciones de dos discos que circulan en otras partes del mundo.

4 comentarios:

Edu M. dijo...

Es una pena por que filmax te la vende com si fuera una edicion especial y mas cutre no podia ser. Enfin a esperar una edicion decente o comprar la americana.

Gran articulo, por cierto :)

Chejonte dijo...

La edición inglesa, muy buena, en play.com ha estado muy barata casi siempre. Gracias por el comentario :)

Moro dijo...

Muy buen comentario/crítica de esta gran obra maestra del cine!!
Esta película me marcó un "antes" y un "después" en mi gusto cinéfilo.

Anónimo dijo...

única película que me ha dejado sin palabras tras verla. Acto seguido empecé a hacer el puzzle y no ha sido tan excitante como un orgasmo pero desde luego, casi lo alcanzo.
Estoy haciendo un trabajo sobre la película y ya la he visto 5 veces... lo mejor: no me canso. Recomendada a mil y un amigos.